Un ensayo documental visceral sobre el cine hecho por mujeres y cineastas no binarias, cuestionando si su mirada es intrínsecamente más cruda frente a la violencia y el poder. Una obra de carácter combativo, que reúne testimonios de figuras como Catherine Breillat, Virginie Despentes o Céline Sciamma, para denunciar las hostilidades del territorio creativo. Con una elocuencia que hace honor a su título, el film no solo retrata a sus "camaradas de armas", sino que se erige como un dictamen urgente y sin concesiones sobre el estado actual de la industria.